Es necesario superar la polarización, se requiere un nuevo espacio que permita la convergencia de quienes valoran sustantivamente la democracia, 26 de Septiembre de 2020.
Documentos
13 junio, 2020
Reflexiones sobre la Pandemia.

El mundo después de de la Pandemia: Un horizonte de esperanza.

Dialogo Político Latinoamericano.

Intervención de Gutenberg Martínez

Rector Universidad Miguel de Cervantes en Coloquio Internacional.

Sábado 13 de Junio de 2020.

Organizado por Academia de Líderes Católicos.

Patrocinio Centro de Políticas Públicas UC de Chile.

Es muy impresionante participar este día, de esta reflexión tan masiva y tan valiosa. Con sobre 550 participantes, todos personas comprometidos con lo público. En honor al tiempo mi intervención se formula en 9 puntos, que desarrollo a continuación:

1. Como políticos católicos, que entendemos la relación necesaria que existe entre pensamiento y acción, siempre debemos tener presente una cuestión que nos es vital: esta es la centralidad de la persona humana. Lo que uno de nuestros Papas definió brillantemente como la NORMA PERSONALISTA DE LA ACCIÓN. En el presente en la lucha contra la pandemia, en el trabajo por políticas públicas justas y eficientes que se centren en la Salud Publica, en la solidaridad económica supliendo la cesantía y en la convocatoria comunitaria de múltiples acciones concretas.

También de acuerdo a nuestras convicciones, ahora más que nunca, debemos colocar como norte el Bien Común, superando las nociones de interés general, del estado o individual.

Persona y Bien Común son ejes inspiradores de nuestro aporte ante el flagelo mundial.

Y nos corresponde hacer pedagogía de estos.

2. En segundo lugar, debemos distinguir tres etapas que desafían a nuestras sociedades.

Primero: La Pandemia, su control y el comienzo de su posterior derrota.

Segundo: La transición en que se convivirá con esta, y en que se deberá dar inicio a la reconstrucción de lo destruido y reactivar la vida social y económica.

Tercero: La nueva realidad, mal llamada a mi juicio nueva normalidad, que se ve algo lejana, pero que se requiere tener en vista, para ir prefigurando su viabilidad.

Se trata de enfrentar el presente, pensando en un buen futuro.

Persona y Bien Común.

Tres etapas. Una mirada con prospectiva.

3. Sabemos todo lo negativo de la Pandemia, lo estamos viviendo. Incertidumbre. Sufrimiento. Muerte. Miedo. Cesantía. Hambre. Pobreza.

Crisis en todos los planos.

De la supuesta seguridad, a la toma de conciencia de nuestra debilidad.

Un tiempo en que se valora la necesidad del otro. Donde resalta lo iguales que somos. La fuerza para resistir cuando se hace en familia o junto a otros. La debilidad del que ayer reivindicaba lo potente que era su vivir individual. Un tiempo de reflexión personal o comunitaria, que supera la arrogancia exitista y la soberbia de ayer. Que es más humilde y que valora la riqueza de la vida más simple. Que respeta a todos por igual y que hace visible a los ayer invisibles.

4. A esta altura ya constamos cuestiones importantes: Se ha hecho evidente la debilidad de los modelos societales basados en el materialismo, cualquiera sea su inspiración. A su vez, el Orden Mundial no era inamovible como se pensaba. Y la Globalización ya no es enteramente invencible. Aparece un EEUU como potencia congelada y una China como potencia emergente. La Fuerza de la Naturaleza se hace evidente. También la debilidad de los sistemas multilaterales. Un desafío global que se intenta responder desde lo local. Un Estado que renace pero que sigue siendo menos poderoso que ayer. Hay falta de liderazgos de verdad. Esta Pandemia nos arrincona y anuncia la posibilidad ya no remota de nuevas Pandemias. El Cambio Climático en si es otra Pandemia y además puede dar origen a otras Pandemias. En Europa se puede hablar de las limitaciones del Estado Social o de Bienestar, pero en América Latina falta bastante para poder aseverar que existe un Estado de Bienestar. En Europa se puede afirmar que son los adultos mayores los más perjudicados con la Pandemia, pero en América Latina primero son los más pobres, sin desconocer el efecto en los mayores.

5. En la esfera pública, los políticos católicos debemos ser los primeros en lograr Solidaridad y Eficiencia de los Estados. En despertar la importancia de lo multilateral , a nivel mundial y en nuestra región. Debemos ser capaces de practicar la amistad cívica y de promover la moderación, el dialogo y los acuerdos para enfrentar el flagelo y la reconstrucción. Esto no es fácil, pues las tragedias se ven acompañadas, por intolerancia, por pensamientos ya no totales, pero con pretensión de únicos. La polarización y el odio es parte de algunas de nuestras sociedades. Y encauza a veces los diversos malestares que se expresan como una suerte de estallidos, aquí y allá.

Donde se construyan esos acuerdos, donde existan políticos que pensando en la persona y el bien común sean constructores de esos acuerdos, se enfrentará la pandemia y la reconstrucción de mejor manera.

6. Debemos cuidar nuestras democracias. Estas ya estaban amenazadas antes de la pandemia. Bastante se ha escrito sobre aquello. Los nacionalismos, la crisis de la política y de sus actores principales (partidos, parlamentos), las nuevas dictaduras o gobiernos autoritarios, en el mundo desarrollado y en nuestra región ya estaban en desarrollo. Hoy se le suman, las pretensiones de un nuevo Leviatán autocrático, donde la vigilancia, el control de los datos y una libertad limitada son su característica. Autócratas por si, o por ideologías que quieren aprovechar la oportunidad o por quienes quieren evitar todo cambio que afecte determinados intereses.

Debemos cuidar la democracia. Logrando que esta sea más democrática y mejor. La recesión de los años 30, nos recuerda el fascismo, el nazismo y el estalinismo. La falta de acuerdo de los demócratas, posibilita aquello. Cuidar la democracia , situándola en nuevos tiempos, más abierta , más cercana y mas humana, es nuestra tarea.

7. En conformidad a nuestras convicciones, debemos actuar de acuerdo con estas, pero a su vez siendo flexibles, no cayendo en ideologismos simplistas. La historia nos ha demostrado que los planteos polarizados, en blanco y negro, no conducen a nada bueno.El tamaño del quehacer obliga a los acuerdos. Habrá que ser audaces en las propuestas, pero sin dejar de valorar la virtud de la prudencia y la moderación. Equilibrio que se logra cuando estos elementos se integran debidamente.

Actuar, con la estética de un cristiano que vive su fe, que aprende de la experiencia, que se inspira en el magisterio de nuestra Iglesia.

Solidario. Responsable. Humano. Austero. Cercano.

8. No creo que todo vaya a cambiar. El flagelo no termina y el mundo después de este, habrá retrocedido en sus avances positivos, existirá una deuda que afectará por un buen tiempo a las nuevas generaciones, y la recuperación requerirá nuevos sacrificios. No creo que todo lo actual se debe derrumbar. Ha habido avances propiamente civilizatorios, como la conciencia sobre los DDHH y la disminución de la pobreza. Pero tampoco se trata de volver a lo mismo de ayer. Debemos propugnar mas oportunidades para las personas y las comunidades, reconociendo su rol y sus derechos. Ciudades de los 15 minutos, donde lo necesario este al alcance, o ciudades que se van rediseñando pensando en los niños, nuestros hijos o nietos. Donde la Tecnología sirva a las personas y a la humanización de las sociedades. En estos meses, debido a las cuarentenas, padres e hijos han estado en una convivencia muy estrecha, asimismo con su cónyuge o pareja y pendientes de los abuelos. Junto al miedo, el amor por el prójimo se ha hecho muy presente. No sabemos cual será la dimensión del impacto futuro de este fortalecimiento de las relaciones humanas, pero estoy convencido que este existirá. La tecnología digital ha permitido romper parte del aislamiento y el teletrabajo llego para quedarse. Habrá que fortalecer los sistemas sanitarios, junto a modos modernos de protección social y laboral.

Lo multilateral deberá fortalecerse y en esa línea con desafíos muy concretos, por de pronto en el acceso a las vacunas para este Covid,( hoy hay 117 iniciativas de vacunas) que deben debe estar disponibles para toda la humanidad, superando la mercantilización de los ventiladores mecánicos. Y para superar las distancia de los grandes, que rehúyen la acción decidida ante el Cambio Climático.

Lo multilateral deberá fortalecerse y en esa línea con desafíos muy concretos, por ejemplo las vacunas para este Covid,( hoy hay 117 iniciativas de vacunas) debe estar disponible para toda la humanidad, superando la mercantilización de los ventiladores mecánicos.

9. Para superar la confrontación de gobiernos y oposición, habrá que desarrollar capacidad de propuesta, que se traduzca en oferta programática .capacidad programática. Lo nuestro debe caracterizarse por una propuesta constructiva y en positivo, que no busque instrumentalización política, sino acuerdo y la máxima unidad.

10. Finalmente, como católicos debemos cumplir con el deber de quien tiene responsabilidades públicas, aportando desde nuestra identidad.

Pero, la exigencia nos es mayor, pues esta parte de una propia y personal reflexión.

Como debo vivir. Como quiero vivir. Y como reflejo en mi respuesta, estar aprendiendo de esta tragedia histórica que nos corresponde asumir. En estos meses de confinamiento. He recordado aun querido tío abuelo vasco que me decía: Que bien se vive cuando se vive bien. Un médico de un pueblo de Vizcaya, que practicaba a plenitud, lo que era un verdadero lema de su visión.

Los políticos hemos perdido credibilidad, justa o injustamente. Buenos políticos son indispensables ante las complejidades de nuestras sociedades. Pero serán buenos y mejores políticos, cuando su vida, nuestras vidas, muestren que han contestado estas interrogantes. Y con esto termino esta intervención.

Como debo vivir. Como quiero vivir y como ese vivir es parte del quehacer comunitario de nuestras sociedades.

Muchas Gracias.